Olly Murs / Never Been Better

Olly Murs no ganó ‘The X Factor’, pero es, posiblemente, el concursante con más factor X de todos los que han pasado por el programa, y sobre todo, el concursante que más partido ha sabido sacar de sus capacidades escénicas. Citado muchas veces como el Robbie Williams de la nueva generación, lo cierto es que Olly lo tiene todo sobre el escenario: resulta divertido, rezuma carisma por los cuatro costados, y canta bien. Tablas le sobran, pero siempre ha andado algo cojo en cuanto a discografía.

Muchas veces, viéndolo escudado entre grandes hits del mainstream pop (‘Dance With Me Tonight’, ‘Thinking Of Me’, ‘Heart Skips A Beat’), y sobre todo tras verle presentándolos en directo en cualquier escenario, hemos llegado a pasar por alto que muchas de las canciones que rodean esos temas en sus álbumes no tienen ni la mitad de gancho. Así como hemos pasado por alto que lleva un lustro lanzando el mismo trabajo con portadas diferentes, y que su evolución musical es más bien nula.

¿Por qué? Porque es Olly Murs, y tiene encanto suficiente para disfrazar la ausencia de chicha de sus discos. Con ‘Never Been Better’ ocurre exactamente lo mismo: Tenemos hits clave, como ‘Did You Miss Me’, el numero inicial que lo coloca entre Prince y el Olly Murs más clásico; ‘Never Been Better’, que suena como si ‘Army Of Two’ hubiera tenido una producción digna; o el primero de los singles, ‘Wrapped Up’, que cumple perfectamente la función para la que ha sido diseñado, contagiar el buen rollo de su intérprete.

Ahora bien, en el resto del trabajo hay, como es habitual, demasiadas lagunas: los momentos folkies de ‘Up’ junto a Demi Lovato o ‘Let Me In’ son tan correctos como olvidables; el disco-drum-n-bass de ‘Why Do I Love You’ es confuso a pesar de lo pegadizo de su estribillo; ‘Stick With Me’ es tan Avicii que debería ser denunciable y varios temas resultan de un retro excesivamente reciente.

Sí, Olly Murs juega a recuperar los 2000les -posiblemente de forma involuntaria, que es donde radica la tragedia- en ‘Beautiful To Me’, casi digno de los inicios de Vanessa Carlton; en ‘Can’t Say No’, donde emula al Justin Timberlake debutante; y en las baladas del álbum: la insípida ‘Tomorrow’, la desastrosa ‘Hope You Got What You Came For’, que parece haber sido producida por su peor enemigo, o ‘Nothing Without You’, cuyo máximo encanto radica en los segundos de saxo que siguen al estribillo.

El álbum toca finalmente fondo cuando uno descubre ‘Seasons’, que ni falta le hace que le digan que es de Ryan Tedder, porque suena a descarte de OneRepublic regrabado como un auténtico karaoke. Y a pesar de todo, uno se ve escuchando uno por uno los 13 cortes de un álbum que, de haber sido grabado por otro artista, hubiera sido abandonado al pasar la cuarta pista. Y es que todo es plantear el contenido con Olly Murs ejerciendo de príncipe azul contemporáneo, de yerno perfecto, moviéndose a ritmo de cada tema, interpretando cada una de las canciones, convenciéndonos de que él mismo está convencido del resultado.

Sin duda, el factor X de Olly es cómo llega a lograr darle la vuelta a cada decepción para que acabe pareciendo un éxito al oído. A fin de cuentas, su nuevo álbum es realmente lo de menos, el titulo ya aclara que él está mejor que nunca. Y con eso es suficiente.

 

stars5

 

Deja un comentario en: “Olly Murs / Never Been Better

  • diciembre 16, 2014 en 6:04 pm
    Permalink

    No es por nada, chicos, pero estoy esperando su critica de Four! Un beso!

//

Los comentarios están cerrados.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR