Ed Sheeran / X

No es fácil ser Ed Sheeran en pleno 2014. Es decir, a pesar del éxito de ‘+’, su primer álbum, el cantante tenía complicado mantener su status de superventas como cantautor, igual que les pasa a la gran mayoría, que tienden a desinflarse después de uno o un par de álbumes de enorme éxito (hemos visto los casos de Jason Mraz, James Blunt… pasar antes que él). Sin embargo, Sheeran corría con una ventaja sobre sus competidores, y era que tenía un fraseo cercano al rap de lo más apetente y efectivo. Y válgame Dios si ha aprovechado ese ramalazo urban en su nuevo trabajo, ‘X’, pronunciado ‘multiply‘.

Curiosamente lo ha hecho sin renunciar a la compañía de Jake Gosling en la producción del álbum, al igual que hizo con su debut, pero ha dado algo de margen a nuevos productores que han sabido exprimir su vena Billboard sin sacrificar el resultado del álbum como conjunto. Gracias a Gosling conocemos clásicos de Sheeran como ‘One’, ‘I’m A Mess’ o la positiva ‘Thinking Out Loud’ -una de las pocas canciones de amor de todo el álbum-, aunque incluso él se anima a empujar a Sheeran fuera del tiesto: ‘Nina’ y ‘The Man’ son más cercanas al hip-hop, y sacan todo el partido del cantante en el terreno urban, algo de lo que ya vimos detalles en el ‘You Need Me, I Don’t Need You’ de ‘+’.

Otra de las grandes herramientas de las que hace uso Ed Sheeran en ‘X’ es su fantástico uso de los estribillos y del hecho de que dispone de un rango vocal mucho menos ilimitado que el de los cantautores al uso: así, resulta altamente disfrutable en ‘Tenerife Sea’ o ‘Afire Love’, uno de los temas más personales del álbum, que trata la muerte de su abuelo tras enfermar de alzheimer, y al que el cantante dota de gran emoción a su término.

Evidentemente, el equipo de Ed Sheeran no iba a dejar que el fenómeno se desinflara con el segundo paso, y por tanto, han optado por darle al cantante una dosis de estrella del pop dentro del estudio: las colaboraciones con Pharrell Williams, ‘Sing’ y ‘Runaway’, son dos hits contundentes, aunque se pierde algo de magia cuando uno se da cuenta de que suenan a material del primer álbum de Justin Timberlake. El timbre de voz de ambos cantante es tan similar, que llega un punto que uno no sabe a cuál de los dos escucha.

‘X’ está preparado para vender, y lucha con uñas y dientes para llegar a un público escéptico del chico de barrio guitarra en mano, bien sea tirando de productores de moda (‘Don’t’, con Benny Blanco; o el más evidente single del álbum, el ‘Photographs’ guíado por Jeff Bashker) o haciendo de la guitarra acústica algo más original: ‘Bloodstream’ -compuesta junto a Rudimental y Gary Lightbody de Snow Patrol- suena a material del ‘American Life’ de Madonna, por ejemplo.

La táctica de ‘X’ ha funcionado: un Sheeran vocalmente entregado al proyecto, unas letras personales que manejan igual de bien el desamor, que el consumo de drogas que el mundo de la fama que le rodea, y una producción bien orquestada a pesar de lo variopinto. La única pega del proyecto, es que Sheeran tiene que tener cuidado para no acabar pareciendo un copycat: se le da mejor trastear con los sonidos de guitarra que ir de estrella del pop producida por Pharrell Williams, aunque por el camino vaya soltando hits. Su siguiente trabajo, tiene que definir de forma más evidente el camino marcado con ‘X’.

 

stars75

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR