‘Cosí Fan Tutte’ de Wolfang Amadeus Mozart & Lorenzo Da Ponte

Cosí fan tutte…cosí fan tutti… ¡Así hacemos todos, mujeres y hombres…y viceversa! ‘Cosí fan tutte’(estrenada en Viena en 1790), Así hacen todas o también conocida como La Escuela de los amantes es un drama jocoso o bufo cuya música fue compuesta por el genial Mozart y el libreto fue escrito por el gran Lorenzo de Ponte. Esta ópera cierra la trilogía compuesta por ‘Don Giovanni’(que próximamente también será representada en el Real) y ‘Le nozze di Figaro’; una triada de óperas dedicadas al “eros”, al amor sensual, al deseo carnal, tratado de forma cómica, alegre y realista.

cosi‘Cosí fan tuttte’ nos cuenta la historia de una apuesta entre Don Alfonso-un filósofo ya maduro y de vuelta de todo- y dos jóvenes nobles e ingenuos, Guglielmo y Ferrando. Cien cequíes frente a la fidelidad de sus prometidas. Don Alfonso sostiene que no hay mujer fiel, cuyos sentimientos sean tan volubles como los vientos alisios, y él puede demostrar en un sólo día como Fiordiligi y Dorabella, dos hermanas, engañan a sus amantes.  Pero ambos jóvenes salen en defensa de sus amadas de manera incondicional. El lío ha comenzado. Don Alfonso contará con la ayuda de la inteligente criada Despina, que con sus ácidos discursos tratará de vencer la voluntad de las chicas. Los jóvenes amantes simulan que parten para la guerra, todo ello entre lágrimas, suspiros y sollozos por parte de sus amadas. Despina les habla sobre las delicias del amor libre, de cuántos más amantes mejor. Entonces aparecen dos albaneses con enormes bigotes, que en realidad son sus prometidos disfrazados, y empieza el juego de la seducción. Ahora bien, se produce un intercambio de parejas, pues cada una de las hermanas elige al prometido de la otra(aunque ellas no pueden saberlo). Dorabella es la que antes cede a los requerimientos del prometido se su hermana, Fiordiligi se resiste bastante más, pero al final Eros vence, el deseo sensual y sexual se sienta en el trono. Las hermanas deciden casarse con los albaneses, hasta que se descubre todo el engaño en la falsa boda, donde los supuestos albaneses desvelan su verdadera identidad. Después del lógico enfado entre todas las parejas, incluidos el filósofo y la criada, todos acaban tomándose el asunto por el lado bueno, y se perdonan entre sí:

“Afortunado el hombre que toma
las cosas por el lado bueno,
y en todas las situaciones
se deja guiar por la razón.
Lo que a otros hace llorar
es para él motivo de risa,
y entre los avatares de la vida
la calma sabrá encontrar.”

cositutte-1583_270x250Avisamos que nuestra interpretación del texto de Da Ponte es un tanto heterodoxa. Se suele decir que es una ópera algo misógina, una ópera sobre el amor y la inconstancia del mismo que se traduce en la infidelidad. Pero nosotros lo vemos desde otra perspectiva. No se nos habla de amor, en el sentido fuerte del término, se nos habla de deseo, de sexo, de eros. La relación de las parejas que aparecen en esta obra es una relación de amantes, no hay nada profundo, se desean y poco más. En todo caso estamos en los preliminares del amor, pero no en el amor mismo. Por lo tanto, no le podemos pedir a eros fidelidad alguna.

El amor libre es maravilloso mientras no medie el engaño. Porque realmente los problemas surgen cuando entre todos se ocultan información y no ponen las cartas sobre la mesa(cosa que sucede al final de ahí ese término feliz). Da Ponte nos habla de un deseo sin dirección, del eros puro que no le debe nada a nadie, del placer por el placer, aplicado tanto a varones como a mujeres.

No creemos que sea una obra misógina, de hecho, al contrario, en boca de Despina aparecen discursos como éste:

“Aún no ha nacido mujer
que haya muerto de amor.
¡Morir por un hombre!
¡Otros muchos nos quedan
para compensar tal pérdida”

“Los otros también tienen
todo lo que tienen éstos.
Ahora amáis a un hombre,lorenzo
luego amaréis a otro más:
los dos valen lo mismo,
porque ninguno vale nada.
Mas no hablemos de ello,
pues aún siguen vivos,
y vivos regresarán,
aunque se encuentren lejos.
Antes que perder el tiempo
en vanos llantos
pensad en divertiros.”

“De la misma pasta

 están hechos todos.

Las frondas móviles,
o la brisa inconstante
resultan más estables
que los propios hombres.
Lágrimas mendaces,
miradas falaces.
palabras engañosas,
mimos mentirosos,
son las principales
cualidades suyas.
No aman en nosotras                                                                                                     
sino su deleite;
luego nos desprecian,
nos niegan su afecto,
y no vale de esos bárbaros
pretender piedad.
Paguemos, mujeres,
con la misma moneda
a esa maléfica
e indiscreta casta.
Amemos por ventaja nuestra,
y por vanidad.”

Despinta es como Samantha de ‘Sex and the city’, reivindica que la mujer pueda tratar al hombre igual que éste trata a la mujer, como un objeto sexual, cuyo objetivo fundamental sea el placer. Y es lo que se demuestra a lo largo de toda la obra, que mujeres y hombres, en relación al placer, nos comportamos del mismo modo. Por lo que realmente no hay diferencia sexual ninguna.

cosi3Hemos de señalar que Mozart y Da Ponte conforman el binomio perfecto. Música y libreto están totalmente compensados. Cosa que no suele suceder en un género donde la historia y el libreto suelen estar subordinados, y ser peores, que la música que los sostiene. En el caso de Da Ponte es casi lo contrario, el libreto es igual de bueno que la música. Incluso en esta ópera, la palabra llega a superar a la música, que queda en segundo plano, sirviendo completamente a la palabra. Mozart y Da Ponte rozan la perfección. Palabras certeras, realistas, cómicas, irónicas… Una música ligera pero profunda, un juego con los instrumentos de viento cuyo efecto es hipnotizador, notas que acarician el corazón y a la vez lo hacen reír. La inocencia y el desengaño unidos en eterno matrimonio, eso es Mozart.

mozart2En cuanto a la producción llevada a cabo por el Teatro Real, con De Munt y La Monnaie de Bruselas, hemos decir que se pega como un guante al texto y música de esta obra maestra. La escenografía ha sido desarrollada por Michael Haneke. Un escenario donde se combina el siglo XVIII con el XXI, por el ambiente  y por el vestuario,  un contraste perfecto, que parece natural. La orquesta y los cantantes también se adaptan perfectamente al molde de lo personajes de’ Cosí fan tutte’. Pero la música y la palabra brillan por encima de todo ello, porque el genio de Mozart y Da Ponte deslumbra, y eso hace que su música y sus palabras sean universales y eternas. La producción del Real defiende muy dignamente esta obra maestra, y la mejor manera de demostrarlo es destacando por encima de sus intérpretes la música de Mozart.  Una producción que, pensamos, ejemplifica perfectamente las intenciones de los autores de Cosí fan tutte.

Esperemos que se nos disculpe si hemos hablado más de la ópera teórica que de su puesta en práctica. Pero la obra de Mozart y Da Ponte nos ha deslumbrado por encima de todo lo demás(y gracias también a su adecuada producción por el Real). Una obra maestra, donde letra y música tienen la misma importancia, donde se nos enseña a reírnos de lo que carece de importancia, de un amor que es simple deseo juguetón. Porque hay que quedarse con el lado bueno de las cosas, como nos dice al final Da Ponte. Y porque como ya decíamos, el amor libre y sin ataduras puede ser maravilloso, el placer por el placer, siempre y cuando no medie el engaño que acaba ensuciándolo todo. Así que amémonos a la luz de día, a la luz de ese sol que constituye la obra de Mozart y Da Ponte.

 

 

 

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